¡Qué pereza! ¡Otra Moda!
Hemos reinventado el cuaderno de bitácora, el diario de Anna Frank y las cartas de los abuelos. ¡Vuelve el placer de escribir! A la vejez, viruela.
Bueno, pues eso, que como no hay costumbre de escribir en esta generación audiovisual lobotomizada por la tele y el internés, no sé de qué seré capaz. Primero la pregunta: escribo para mi o para mis lectores. Ni idea. Ya lo iré descubriendo.
Chao!
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario